¡¡Manolo ¿pero quieres darte prisa?!!


Algo así debieron de decirse los instaladores del cartel que aparece en la foto, tomada en un pasillo del Metro de Madrid. Porque si no ¿cómo es posible que un cartel de dos metros de ancho sea fijado boca abajo?... Las prisas o que el instalador había sustituido esa mañana el café por una copa de coñac.
Llegué incluso a pensar que podría tratarse de una estratagema publicitaria, pero más tarde comprobé que no era así, ya que el resto de carteles que vi, incluidos los mupis, en superficie, estaban al derecho.
¡Este Manoloo...!