Ese es el slogan utilizado por la agencia Imayin para la campaña publicitaria promovida por su ayuntamiento y que tuvo un amplio eco en los medios de comunicación en el área de Madrid.
Lo novedoso de la iniciativa estuvo en que los que aparecieron en los distintos anuncios reproducidos en vallas, mupis, revistas, etc. fueron los propios vecinos del municipio.
Para ello, la agencia organizó un divertido casting al que acudieron centenares de habitantes de la localidad, y en el que había desde niños de meses hasta personas mayores de ochenta años.
Como es fácil suponer, el resultado gustó a todos: a los vecinos, que se sintieron felices protagonistas; a la corporación local, por la aceptación que tuvo la iniciativa entre sus convecinos y a la agencia, que gracias a una magnífica idea vio cómo una campaña suya alcanzó una repercusión mediática muy superior a la que cabía esperar de acuerdo con el presupuesto.
Todo ello viene a confirmar, una vez más, que en esta profesión lo más importante son las ideas.
















1 comentarios:
Me gusta cómo sonríe la fotógrafa. Parece que no sólo los vecinos lo pasaron bien. Es un gusto cuando hay que desarrollar proyectos tan interesantes como este!
Publicar un comentario en la entrada