
Anoche soñé que llegaba a casa y me abría la puerta un botones de hotel uniformado de naranja. Entonces, entraba en la vivienda y descubría miles de botones uniformados de naranja por todas partes. Al despertarme comprendí que no había sido un sueño, sino un spot de ING DIRECT que había visto en la tele la noche anterior.
No sé si te habrás fijado, pero desde hace tiempo lo del Banco Naranja resulta excesivo, por mucho que ahora lo vistan de Fresh Banking.
Si ojeas el periódico, escuchas la radio, ves la tele, vas de compras al hiper o navegas por Internet, raro será que no te topes con el Banco Naranja. Sus mensajes se repiten machaconamente, una y otra vez, como en una pesadilla de un film de Hitchcock.
Ahora es lo del botones clonado de color naranja. ¿Y después? Pánico me da...
¿Fresh Banking... o Heavy Banking?
Etiquetas: BANCO NARANJA, FRESH BANKING, ING DIRECT
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)















1 comentarios:
La verdad es que tanta insistencia puede conseguir el efecto contrario al deseado, es decir, que ni a punta de pistola contrates una cuenta naranja, sólo por no oir hablar más de ING. A no ser que la consigna sea "que hablen de nosotros aunque sea mal". En cualquier caso, se me ocurre que a los responsables de tanta pesadez habría que subirlos al helipuerto de la Torre Picasso y darles "el empujoncito"...
Publicar un comentario en la entrada